Es la pregunta que más nos llega por WhatsApp. Y la respuesta honesta es que depende — pero no del aire, sino de cosas concretas que sí podemos explicarte. Una web de una sola página para un negocio que abre no cuesta lo mismo que una tienda en línea con pasarela de pago o un sistema a la medida.
Las 6 cosas que mueven el precio
Cuando alguien te dice «una página web cuesta X» sin preguntarte nada de tu negocio, desconfiá. Es como pedir el precio de «un carro»: ¿usado o nuevo?, ¿para la ciudad o para el campo? El precio de una web se arma sumando decisiones, y cada decisión tiene un costo. Lo que sí se puede hacer es darte rangos honestos y enseñarte qué los empuja hacia arriba o hacia abajo.
Tipo de sitio
No es lo mismo una web informativa que te trae clientes por WhatsApp, que una tienda con carrito, o un sistema con login y base de datos.
Diseño y cantidad de páginas
Una plantilla adaptada cuesta menos; un diseño único pensado para tu marca sube el precio pero te diferencia. Y una «one page» es más barata que un sitio de diez secciones.
Funciones especiales
Pagos en línea, reservas, integración con WhatsApp, panel de administración, varios idiomas, automatizaciones.
Contenido
¿Ya tenés textos y fotos, o hay que crearlos? La redacción, la fotografía y el video se cotizan aparte o se incluyen, pero nunca son gratis.
SEO y velocidad
Que la web cargue rápido y aparezca en Google no es magia: lleva trabajo técnico que se paga y que vale la pena.
Mantenimiento
Dominio, hosting, respaldos, actualizaciones y soporte. Suele ser mensual o anual, y conviene tenerlo claro desde el inicio.
Los 4 rangos: de una landing a un sistema
Estos son rangos referenciales, no precios oficiales: varían según el proveedor, el alcance y qué tan personalizado quieras todo. Tomalos como un punto de partida para ubicarte, no como una factura.
Si un precio te parece «demasiado barato para ser verdad», probablemente le falta algo: diseño propio, SEO, soporte o seguridad. Lo barato de hoy suele costar caro mañana.
Los 8 puntos que la propuesta debe traer por escrito
Una cotización seria no es un número suelto en un mensaje. Antes de pagar, pedí que te entreguen por escrito estos ocho puntos — si falta alguno, preguntá por qué antes de firmar.
- Alcance claro: cuántas páginas, qué funciones y qué NO incluye.
- Entregables y tiempos: qué recibís y cuándo, con fechas reales.
- Quién pone el contenido: textos, fotos y logo, y cuántas rondas de cambios entran.
- Dominio y hosting: si van incluidos el primer año y cuánto cuestan después.
- Responsive y velocidad: que se vea bien en celular, que es desde donde navega la mayoría de tus clientes.
- SEO básico: que la web esté lista para aparecer en Google, no solo «bonita».
- Soporte: qué pasa después de entregada y cuánto cuesta el acompañamiento.
- Propiedad: que la web y sus accesos queden a tu nombre, no del proveedor.
Los 5 errores que encarecen el proyecto
Muchos sobrecostos no vienen del proveedor sino de cómo arrancó el proyecto. El más caro de todos es no tener claro el objetivo: si no sabés para qué querés la web —vender, informar, agendar— terminás pagando funciones que nunca vas a usar. El segundo es cambiar todo a mitad de camino, porque cada cambio grande fuera de lo acordado suma tiempo y dinero.
Después viene el clásico: escoger por precio y rehacer a los seis meses. La web regalada que toca botar sale más cara que hacerla bien una vez. Y los dos que se olvidan siempre: presupuestar el mantenimiento desde el día uno, y pedir que dejen la analítica configurada. Sin medir no sabés si la web te trae clientes, y eso no cuesta más.
Las 5 cosas que hay que llevar a cada cotización
Para comparar proveedores de forma justa, llegá con la misma información a todos. Con esto en la mano, una agencia seria te va a hacer preguntas antes de tirar un número — y si te cotizan sin entender tu negocio, esa es justamente la señal para seguir buscando.
- El tipo de sitio que creés necesitar: informativo, tienda o sistema.
- Un par de ejemplos de webs que te gustan, para dar referencia de estilo.
- Tu presupuesto aproximado. Decirlo no te encarece nada; al contrario, ayuda a proponerte lo que de verdad cabe.
- Qué contenido ya tenés —logo, textos, fotos— y qué necesitás que creen.
- Si querés mantenimiento mensual o solo la entrega.
Una palabra honesta de Tenloo
Llevamos 6 años haciendo web, software, redes y publicidad para marcas hondureñas, con más de 200 proyectos entregados — desde sitios para Wafflos y Cayos Cochinos hasta plataformas a la medida. Por eso no creemos en el precio único: preferimos darte un precio cerrado antes de empezar, con alcance claro y sin sorpresas en la factura.
Trabajamos WhatsApp-first, como tu negocio. Y si lo que necesitás es una web sencilla, te lo decimos con franqueza en lugar de venderte de más.
El precio de una página web en Honduras no se adivina, se construye. Definí bien qué necesitás, pedí la propuesta por escrito y elegí por valor, no solo por el número más bajo.
Preguntas frecuentes
Si estás en esta decisión, también te puede servir si te conviene una página web o solo redes sociales, y cómo elegir la agencia antes de firmar.



